Todo juicio es una confesión
Nadie
es más que tú, nadie es más que otros, todos son iguales, en el momento que
llegas al mundo en el cuerpo que escogiste te conviertes en un ser dispuesto a
evolucionar.
Todos
poseen un alma, esa alma pura que viene desde la fuente y que te
permite amar incondicionalmente.
A
veces juzgas duramente las actitudes de las personas, pensando que tú
en su lugar no harías lo mismo cuando en realidad tú en su lugar harías lo
mismo por qué serías esa persona con su situación.
Todos
poseen esa parte amorosa del alma, esa parte pura regida por la mente recta qué
se conecta con la fuente. Esa fuente de amor que es Dios y que solo quiere
que sepas que para dejar los juicios no necesitas más que ver todo desde el
amor que ya eres.
Trabaja
con tus propias vivencias, con tu historia, así podrás sanar heridas del
pasado, sabiendo que cada personaje que se te presenta es un reflejo de tu
propia necesidad, de tus miedos.
No
maltrates al mensajero, mejor toma el mensaje y trabaja en él desde tu interior
para poder evolucionar para poder vivir en paz.
Deja de una vez los juicios que proviene de tu ego, todos son hermanos, eres uno con ellos y
como tal puedes sentirlo en ti.
Con amor, A. Daniel
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