Siempre reconsidera y vuelve a tu centro
En ocasiones actúas por
impulso, manipulado/a por la ira y el enojo, sin pensar en
las consecuencias que esto puede tener.
Te cuestionaras lo fácil que es
decir que antes de actuar hay que pensar
lo que se va a decir para no lastimar a nadie, pero todo sucede
en un instante, en ese instante en el que el corazón, mente y cuerpo están
desconectados en ese momento en que eres manipulado por el ego del juicio y no
importa más que defender tu punto.
Aprende a reconocer esos instantes
y pide ayuda a tu espíritu santo, ese que esta en ti como hijo
del creador; el espíritu que está para santificar tus momentos de ira y descontrol.
Pero cómo saber que algo
fuera de ti va a suceder. No es tan difícil sentir el enojo en el ser,
simplemente tu cuerpo pierde control e inicia el ataque.
En ese momento toma el control
de ti mismo/a, pide que ese instante
sea santo y mediante tu espíritu será manejado
en beneficio de todos.
En ocasiones esta situación o ese
instante tiene que suceder para tu sanación. Aunque esto no quiere decir que
sea de una manera violenta o agresiva, simplemente es comunicarse.
A veces las palabras pueden
marcarte, pero si encuentras la percepción correcta en lo
que sucede dentro de la situación, esas palabras pierden poder dejándote solo
con el aprendizaje que la situación te vino a enseñar.
Con amor, A. Chamuel.
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