La ayuda tiene mil formas
Para poder ayudar, necesitas estar dispuesto, no esperes a que tu hermano te pida ayuda, tú tienes una conexión y
con ella sabes quién necesita de ti.
Puedes dar ayuda
escuchando, aconsejando y calmando mentes, no es difícil lo que tienes que
hacer, alguien que quiere ayudar solo
tiene que poner la intención.
Si alguien te vino a
la mente es porque necesita de ti, dale ese tiempo tan valioso de escucha, si
sientes que no ve la salida, que su vista está nublada por la culpa y el dolor,
ayúdala, no todas las personas saben sobrellevar sus dificultades de una forma sana y es porque están lejos de
la luz, tienes que ayudarlos a entrar a ella a que se queden más tiempo ahí, ya
tienes las herramientas para eso, no dudes en que puedes ayudar.
No te reprimas por sentir
que no podrás, inténtalo y se te irá haciendo familiar. Ayuda, que tienes mucho que dar, es parte de tu misión en esta vida,
siempre hazlo con respeto y sin querer cambiar al otro, abrazándolo desde el corazón,
entendiendo que no ha sabido hacerlo mejor.
Si sabes que detrás de ese dolor hay un pequeño/a que implora amor, ofréceselo,
ayuda a esas almas amorosas a volver a sentir, a ir por el camino que El Padre les ha indicado, llénalas de amor del espíritu
santo, nada será imposible con nuestra guía,
no permitas que esa alma siga abandonada.
Con amor, A. Miguel.
Comentarios
Publicar un comentario
Comenta si así lo deseas, estaré encantada de leerte.